no hay otra, pequeña

(3)comments

Esa determinación que notas surgir, de pronto, poco a poco reptando por tus piernas y colándose dentro de ti mientras te acaricia la tripa con sus frías uñas de colores imposibles. Te agarra de los hombros y te sienta firmemente en el suelo, en mitad de trozos rotos de edificios y tierra oscura que bien podría ser sangre y te hace respirar lentamente, casi pegando sus labios a los tuyos y haciéndote respirar de su propio aire que sabe a libertad y a librarse del miedo. Cuando te quieres dar cuenta, ya no está, pero en cambio en el aire flota una mota de polvo que estalla con el contacto de ese rayo de sol que atraviesa las nubes con alevosía y va a parar a tu mano. Podrías pensar, "Qué casualidad", pero no lo haces porque sabes que, cuando abras los ojos, te encontrarás sentada encima de tu cama, con una media sonrisa en los labios apretando fuertemente el rimmel contra la palma de tu mano, con la piel de gallina por el aire nocturno que entra por la ventana, con el móvil sonando, porque te esperan... Y te levantarás, te mirarás al espejo y sentirás que si pudieras vivir otra vida, cambiar cualquier cosa, elegir con quien pasarías tu próxima siguiente hora... Lo harías exactamente de la manera que lo estás haciendo. Por mucho que el corazón te pese en ciertos momentos, por muchos errores que cometas y que provoquen que caigas sin remedio al suelo rompiendo esos vaqueros claros... La determinación que vive dentro de ti sabe que puede hacer de tu vida, una vida de la que sentirse orgullosa.